Hábitos y herramientas que nos ayudan a mejorar nuestras relaciones
Te has pillado diciendo: “Es que mi pareja no me escucha”, o “El otro no entiende lo que quiero decirle”, o “Es imposible entablar una conversación con esta persona para llegar a un acuerdo”.
En ocasiones nos sucede a la inversa, la otra persona nos dice que no lo escuchamos, que interrumpimos, que no entendemos el mensaje.
La comunicación es clave en las relaciones interpersonales, muchas veces estamos convencidos que estamos “escuchando” cuando en verdad sucede todo lo contrario.
Qué herramientas podemos aplicar y cuáles hábitos podemos integrar en nuestro día/día que nos pueden ayudar a mejorar la forma en como transmitimos un mensajes y a su vez escuchamos al otro?
Herramientas y hábitos:
La Presencia
La Escucha activa
La Meditación
La Introspección
Beneficios:
Menos re-actividad
Resolución de conflictos
Claridad
Entendimiento
Cambio de percepción
Soltamos el papel de víctima, juez o salvadora y nos posicionamos en el ADULTO
La escucha activa es una poderosa herramienta que nos ayuda a percibir de una forma diferente a la que hemos estado acostumbrados, en su mayoría estamos tan llenos de creencias, juicios y significados que cuando conversamos con un otro, nublamos el mensaje que la otra persona desea transmitir, recibiendo un mensaje distorsionado.
La mayoría de las veces no escuchamos realmente por falta de presencia y esto lo podemos evidenciar observando cómo nuestro diálogo interno no para de comentar o enjuiciar en el momento que estamos escuchando a otra persona.
Y lo mismo podemos aplicarlo en nosotros mismos, cuando se nos presenta una situación que crea algún tipo de des-balance y no nos damos el espacio de escucharnos activamente, nos agobiamos por la marea de pensamientos contradictorios y de conflicto que impiden que podamos observarlo de otra manera para traer resolución.
Si aplicamos la escucha activa y le bajamos el volumen al diálogo interno, a la hora de abrirnos a recibir el mensaje del otro, podremos recibir información valiosa que nos ayudará a recibir aquello que desea transmitir el otro de una manera completamente distinta, ya que podremos evidenciar los valores por los cuales se rige la persona y a su vez, podremos ver las necesidades y las peticiones de este. A su vez, si lo aplicamos en nosotros mismos podremos evidenciar esos mismos factores pudiendo así crear un espacio en el cual ambas partes son tomadas en consideración trayendo resolución al conflicto.
Cuando estamos presentes y aplicamos la escucha activa lo hacemos desde el Adulto y no desde el niño que se victimiza, ni desde el Juez que critica o desde la Salvadora que busca rescatar.
Entre más practiquemos estos hábitos menores serán nuestras ganas de control, interrupciones o estallidos, en vez de re-accionar ante los estímulos del mundo externo, la presencia hará si que podamos accionar desde un estado en el cual podemos evidenciar qué nos pide la situación y actuar o accionar acorde a ello.
Permitirnos momentos de introspección resulta beneficioso porque de esta forma nos posicionamos en el observador, nos anclamos en el aquí y en el ahora, pudiendo evidenciar las creencia que habitan dentro de nosotros, los patrones de pensamientos, las necesidades personales y a su vez las emociones generadas. Nos ayuda a observar tanto nuestro mundo interior sin juicio alguno.
La meditación es un hábito que nos ayuda a mejorar nuestros niveles de atención, en conjunto con la escucha activa nos ayuda a aplicar la observación de modo que dejamos de lado el juicio y contemplamos aquello que pide ser re-evaluado tal cual como es.
A medida que vamos cultivando y aplicando estos hábitos en nuestra cotidianidad, podremos ir evidenciando mejoras en la forma en cómo nos vinculamos tanto con nosotros mismos como con los demás, pudiendo avanzar y profundizar en nuestras relaciones, lo cual es realmente gratificante porque dejaremos de sentirnos alienados y más comprendidos.
Que tengas un hermoso día
Bendiciones