Resolución de conflictos internos y externos

Es posible transformar las creencias limitantes que habitan en la mente y nuestro campo?

Porqué las creencias y pensamientos que alimentamos tiñen nuestras experiencias?

Qué pasos podemos aplicar a la hora de querer traer resolución a un conflicto que se presenta en alguna área de nuestra vida?

La gran mayoría de nosotros no somos conscientes de la fuerza de nuestros pensamientos y como estos pueden literalmente mover montañas.

¿Qué quiero decir con esto?

Los pensamientos tienen un efecto total al nivel de la forma.

Cada pensamiento que alimentamos crea un patrón de pensamiento y a su vez genera una creencia y una emoción. Además, son los responsables de darle forma al mundo que percibimos y a su vez a la forma en cómo nos percibimos a nosotros mismos.

Una parte de nuestra mente se experimenta a sí misma en un estado fragmentado y por ello vive un conflicto continuo, no pudiendo reconocer su estado natural que vendría a ser un sistema de pensamiento unificado, dicho conflicto se proyecta en el mundo que nos rodea percibiendo y experimentando incongruencias en distintas áreas de nuestra vida.

¿Porqué nos sucede esto?

Como colectivo, compartimos el estado aparente de una mente dividida que se formó desde el inicio del tiempo.

En nuestro subconsciente e inconsciente habitan creencias y patrones de pensamientos basados en el miedo, el juicio, el rechazo y el abandono, los cuales se activan de forma automática cuando se presentan estímulos que los detonan y al no ser conscientes de estos, dominan nuestra vida.

El 95% de nuestra mente se encuentra en la parte no-consciente y el 5% en lo consciente. Es decir, el 95% de nuestro tiempo estamos en piloto automático haciendo uso de creencias y patrones de pensamientos que tiñen nuestra percepción y experiencias.

Las creencias pueden provenir tanto de nuestras experiencias de infancia como de nuestro sistema familiar que se guarda en nuestro ADN, todo está conectado y lo que pensamos que se generó en esta vida puede estar entrelazado a experiencias que generaciones de nuestro sistema familiar vivieron hace mucho tiempo.

El 95% del tiempo pensamos y actuamos en base a experiencias del pasado, tanto de nuestra infancia como de nuestros ancestros, repitiendo los mismos escenarios y las mismas emociones una y otra vez, manteniéndonos estancados o viviendo experiencias que en ocasiones no hacen parte de nuestro camino de vida.

Por otro lado, como individuos podemos llegar a escuchar dos voces en nuestro interior pero solo podemos atender a una.

Una Voz proviene de la fuente del Amor y representa una mente unificada libre de conflictos y la otra voz que es fabricada proviene de una mente ilusoria fragmentada y representa una mente dividida.

Dependiendo de la voz que sintonizamos puede generar efectos opuesto, por un lado una Voz nos comparte pensamientos de unión, aumenta nuestra energía vital y trae claridad y resolución, por otro lado, la otra voz comparte pensamientos basados en la exclusión y el conflicto que generan confusión.

Si atendemos a la Voz que proviene de la fuente del amor nos llenamos de vitalidad y seremos capaces de llevar a cabo nuestro día con una actitud abierta ante cualquier desafío o regalo que se nos presente mientras que, si atendemos a la voz que proviene de la mente dividida seremos capaces de agotar nuestra energía vital y durante nuestro día experimentaremos conflicto tanto interno como externo porque estaremos alimentando pensamientos que reflejarán juicio, rechazo, exclusión y miedo.

Por ello es importante no solo monitorear los pensamientos que albergan nuestra mente sino también hacer una revisión de las creencias que albergamos, para así poder determinar cuales nos ayudan a movernos hacia adelante y cuales nos limitan, pudiendo evidenciar la causa y a partir de esa toma de consciencia tomar acción que conllevará a una transformación de nuestra percepción y nuestras experiencias.

A su vez, es clave ser honestos con nosotros mismo a la hora de crear cambios internos, responsabilizarnos por los que nos toca abandonando el rol de víctima, conectarnos con la sabiduría de nuestro corazón e ir cultivando nuestra relación con el Guía Interno el cual nos guiará y acompañará a observar sin juicio alguno aquello que nos limita para así poder trascenderlo.

¿Cómo podemos transformar las creencias y pensamiento limitantes de nuestro mente y a su vez traer resolución a conflictos que se nos presentan

5 FASES

  • 1-Reconocimiento

Podemos evidenciarlo cuando experimentamos incongruencia en lo que pensamos, sentimos y hacemos. Reconocemos el conflicto que estamos viviendo y la repetición que se genera y si seguimos investigando y observando en retrospectiva podremos evidenciar la creencia que lo genera.

Ejemplo:

1- Experimentamos problemas con nuestra pareja a nivel de intimidad, reconocemos que buscamos compensar aquello que no recibimos cuando éramos pequeños, poniendo una responsabilidad afectiva que no le corresponde a nuestra pareja. Creencia: mi pareja tiene que hacerse cargo de mis carencias emocionales infantiles.

  • 2-Toma de consciencia

Luego del reconocimiento viene la fase de la toma de consciencia, durante la introspección y observación podremos conectar con la raíz que en ocasiones puede situarse en nuestra infancia o inclusive en vivencias de ancestros que hacen parte de nuestro sistema familiar, dándonos cuenta como repercute en nuestra experiencias del presente.

No basta con solo tomar consciencia, ya que cabe la posibilidad de quedarnos estancados en esta fase porque caemos en el estado de víctima reviviendo el sufrimiento del pasado una y otra vez.

1- Concientizamos que proyectamos en nuestra pareja una carencia que se presentó con el vínculo materno a temprana edad (recordando que nuestra primera relación intima ocurrió cuando nos encontrábamos en el vientre de nuestra madre).

  • 3-Sanación

Cuando conectamos con esa memoria especifica, con nuestro cuerpo emocional, la memoria del dolor, el trauma, la pérdida, la tristeza, la rabia o la ira, realizamos un ejercicio para genera sanación y un CAMBIO DE PERSPECTIVA, porque estaremos resignificación aquello que percibimos en nuestra infancia desde el presente y desde la mirada del Adulto y no del niño.

1- Conectamos con esa memoria y emoción relacionada con nuestra madre, nos posicionamos en el ADULTO y a través de una visualización o movimiento sistémico, honramos a nuestra madre, reconocemos la importancia de aceptarla tal cual como es y como fue, y acogemos nuestro niño/a interno. A su vez, realizamos un ejercicio con nuestra pareja colocándonos en el lugar que nos corresponde como pareja y lo liberamos de cargas que no le corresponden, tomando responsabilidad por aquello que nos toca.

  • 4-Transformación

Empezamos a experimentar la transformación de nuestra sanación a través del cambio de perspectiva y la resignificación de los eventos del pasado y tomando acción al responsabilizarnos por aquello que nos concierne.

En esta fase percibimos y sentimos las cosas diferentes porque nos colocamos en el lugar que nos corresponde, por la toma de consciencia y la sanación que nos permite una visión más amplia.

1-Dejamos de exigirle a nuestra pareja que se haga cargo de nuestra carencias y necesidades afectivas de nuestra infancia y nos vinculamos desde el Adulto responsable y vemos al otro como un igual y no como una figura materna, transformando así el vínculo.

  • 5-Creación

Aquí es cuando el cambio de perspectiva y el cambio de experiencia crea un CAMBIO EN LA REALIDAD, ya que empezamos a experimentar una realidad diferente porque se crea un orden dentro de nuestro sistema familiar y una coherencia entre la mente y el corazón.

1- Empezamos a relacionarnos a nivel íntimo desde el Adulto y a crear vínculos que generan unión, expansión y entendimiento.

Si aplicamos estos pasos durante nuestros procesos de sanación seremos capaces de generar cambios significativos que conlleven una transformación de lo que habita en nuestro campo, pudiendo sintonizar con pensamientos expansivos que nos beneficien y nos permitan movernos hacia adelante, hacia la vida misma.

Como dijo Ghandi: “A menos que seamos el cambio que buscamos en el mundo, jamás se producirá cambio alguno”, por ello el poder está es nuestras elecciones, si queremos producir cambios es necesario tomar acción y responsabilizarnos por lo que nos corresponde. A su vez, al desarrollar una inteligencia mental, emocional, física y espiritual podremos expandir la conciencia de nosotros mismos y generar poderosas transformaciones que repercutirán en todo el colectivo.

Recuerda: todo puede ser transformado y unificado

Que tengas un hermoso día

Bendiciones

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