Hábitos para crear balance en nuestro mundo interior y exterior
Que hábitos podemos ir cultivando si queremos crear balance tanto en nuestro mundo interior como exterior?
Hoy en día podemos encontrar mucha información que en ocasiones nos puede abrumar porque no sabemos por dónde o cómo empezar, para ello lo mejor es guiarte intuitivamente por aquellas herramientas que te resuenen, abordando y tomando en cuenta el cuerpo, la mente, las emociones y tu mundo espiritual.
Intencionar nuestro día:
Seguramente te has dado cuenta que apenas te despiertas, usualmente, lo primero que llegan son la marea de pensamientos de lo que tienes que hacer, recuerdos del pasado que revivimos, preocupaciones etc. Por ello, resulta útil intencionar nuestras mañanas para iniciar el día desde una apertura y disposición ante aquello que se nos irá presentando, desde la calma y no desde el apuro.
Puedes empezar sentándote y respirando profundamente, conecta con los latidos de tu corazón y visualiza los sentimientos que quieres abrigar y las experiencias que quieres vivir antes de iniciar tu día.
Siéntelos con todas tus células como si estuviese ocurriendo en tu momento presente, recuerda que la mente no sabe distinguir entre lo real o imaginario, por ello, al visualizarlo y sentirlo, la mente lo toma como algo que realmente está sucediendo en tiempo real, de esta forma será más fácil crear un match a lo largo de tu día con eso que intencionaste pudiendo manifestar situaciones experiencias con ese mismo tono.
Puedes finalizar la visualización diciendo “Estoy al servicio de la vida”.
Recuerda monitorear tu estado interno durante el día para que lo aproveches al máximo y te pauses cuando sientas que tu mente te agobia con pensamientos que consumen tu energía y te impidan moverte hacia adelante y desde la calma redirige tu atención hacia esa tarea del presente.
Gratitud
La gratitud es un músculo clave que resulta de gran beneficio ejercitar a la hora de ayudarnos a mejorar nuestro estado de ánimo y reconocer que somos abundantes en cada momento presente.
Está comprobado a nivel científico que cuando practicamos la gratitud nuestras células, que son receptores con antenas, se abren para recibir altas frecuencias, produciendo armonía y coherencia dentro de nosotros y nuestro mundo circundante.
Un ejercicio que recomiendo que además es muy sencillo y que te tomará un par de minutos es agradecer en la mañana al despertarte y antes de ir a dormir. Te invito a ser agradecido por la vida, por el latido de tu corazón, por tu respiración, por el momento presente, por todo cómo es y todos como son.
Atención Plena
La atención plena es un aspecto importante a la hora de traer claridad y crear coherencia tanto en nuestro mundo interno cómo externo, nos ayuda a observar nuestros estados con neutralidad y a su vez nos ayuda a realizar nuestras tareas diarias desde la presencia y la calma.
Te invito a realizar tus quehaceres diarios con presencia y consciencia, aplicando la escucha activa, prestando atención a los mensajes que recibes a través de tus sentidos y de tu cuerpo.
Si estas cepillándote los dientes, siente que tanta fuerza aplicas al hacerlo, saborea la pasta dental, observa tus dientes y acompáñalo con el movimiento consciente.
Si estás lavando los platos, enfócate en como se siente el jabón en tus manos, observa como el agua corre por la vasija.
A medida que vamos aplicando pequeños momentos de atención plena durante nuestro día y tareas, poco a poco iremos disminuyendo los automatismos, dejando de reaccionar de forma inconsciente al mundo circundante, convirtiéndonos cada vez más en el Observador, accionando desde nuestro centro lo cual nos facilitará entrar en contacto con nuestra intuición y el Guía Interior.
Conecta con tu cuerpo
El cuerpo es el traje con el que vinimos a experimentar esta realidad, cuando nos desconectamos de éste porque estamos más en la mente, lo que ocurre es que dejamos de estar en el momento presente porque estamos navegando momentos del pasado o del futuro.
El cuerpo es la válvula de escape de aquellas emociones que suprimimos, es un gran centro de información que está continuamente ofreciéndonos data acerca de lo que está ocurriendo, por ello sintonizar con los síntomas corporales nos da información valiosa de aquello que pueda estar ocurriendo a nivel interno.
Cómo hablar con un síntoma:
Si sientes alguna molestia o dolor, te invito a tomarte unos minutos de pausa, realiza varias respiraciones para centrarte, pídele a tu Guía que te acompañe y sintoniza con el síntoma.
Internamente dí:
“Por favor guía, con todo mi respeto y amor, te pido que me ayudes a comprender lo que me dice este malestar, de tal forma que sea más comprensible para mí. Hazlo y mándame una señal corporal clara que sepa que es tal”
Ábrete a recibir, sin expectativas y silenciando la mente.
Si haces este ejercicio correctamente te podrías sorprender de las respuestas que te llegarán.
Meditación
Hoy en día tenemos mucha información a nuestro alcance acerca de estudios científicos realizados sobre la meditación. Es realmente impresionante el poder de la mente, que literalmente puede mover montañas y del poder de llegar a estados profundos de meditación que pueden transformar nuestros propios estados.
Debido a que no estamos acostumbrados a meditar puede resultar desafiante crear un hábito como éste ya que, nuestra mente no está disciplinada y vivimos sumergidos escuchando el diálogo interno que no para. Una vez que vamos incorporando momentos de atención plena, escucha activa y presencia, podremos tomarnos unos minutos diarios para sentarnos en silencio con los ojos cerrados.
Es cierto que todo momento es propicio para la meditación que no es otra cosa que atención plena, lo podemos realizar con los ojos abiertos mientras atendemos con intención lo que el momento nos presenta en el aquí y en el ahora, y también lo podemos hacer con los ojos cerrados.
Me gustaría sugerirte un ejercicio de meditación con los ojos cerrados:
Inicia sentándote en un lugar cómodo con la espalda recta y los pies apoyados en el piso, realizar varias respiraciones para centrarte y cierra los ojos.
Puedes usar la técnica del escáner corporal para relajar la mente y el cuerpo, si este último no se quiere quedar quietos comunícate con tu cuerpo en voz alta y dile: “En este momento voy a tomarme un tiempo de silencio, te ordeno que no te muevas hasta que terminemos”, recuerda que tus células son altamente inteligentes y siempre están escuchándote.
Por otro lado, sentirás como tu mente empezará a sabotear la meditación a través de pensamientos, imagínate que cada pensamiento es una nube y tu objetivo es atravesarlas todas para llegar a la luz, atraviesa cada pensamiento sin involucrarte, siente como tu cuerpo se hunde cada vez más y más en búsqueda de esa luz que se encuentra más allá de las nubes, recuerda durante la práctica que el objetivo de tu meditación es sagrado porque estás intentando nada más y nada menos que sintonizar con Dios.
Crea espacios de conexión y diálogo con tu Guía Interior
Quién es el Guía Interno? Tenemos todos uno? Cómo te comunicas con ello si no es algo tangible?
Estas son unas de las preguntas que yo misma me hice cuando me nombraron el Guía Interno por primera vez.
El Guía Interno es el Yo Superior, es aquel que siempre estuvo y que nos acompaña en cada momento presente, puede ver el panorama completo y sabe qué es lo mejor para nosotros. A través del cultivo de la intuición, la atención plena y la escucha activa podemos establecer un canal de comunicación con este.
Recordando que lo material, lo que vemos, es un 1%, el Guía puede ver el 100% por lo tanto nos ayuda a traer a consciencia ese 99% para así trascenderlo y traernos de vuelta a casa.
Solo existe un Guía que se comunica con todos nosotros de forma única y está continuamente guiándonos, la cuestión es que la voz del ego es más alta y esto nos obstaculiza el poder sintonizar con Ello. Por ese motivo, tomarnos momentos de silencio es imprescindible a la hora de nutrir esta relación.
Así como desarrollamos vínculos con otros de la misma forma lo hacemos con el Guía, es darnos el permiso de preguntar, abrirnos y recibir la información; se puede experimentar de diversas formas dependiendo de la persona y éste responde de maneras variadas, como por ejemplo a través de mensajes intuitivos, certezas que llegan de forma inesperada, ideas o sugerencias brillantes que sabemos no pudieron haber venido de nuestra mente caótica, en ocasiones manifiesta sincronicidades con personas u circunstancias que son exactamente lo que necesitábamos en el momento.
El Guía nos recuerda que nunca estamos solos y que siempre, si así lo queremos, estamos siendo guiados por una fuerza mayor que nos protege y nos alinea con nuestro camino de vida para ir recordando paulatinamente nuestra verdadera identidad y proveniencia.
Inclusión- Sanando proyecciones
Sabías que cada vez que enjuiciamos a otros nos alienamos y alejamos de la Fuente?
No me refiero a los juicios del tipo “si cruzo la calle con el semáforo en rojo puede haber un accidente” ese tipo de juicios nos ayudan a movernos por el mundo, me refiero al tipo de juicio en el que vemos al otro como alguien inferior y diferente.
Cuando digo “diferente” no me refiero a la diferencias obvias a nivel perceptual como el color de piel, la nacionalidad etc, sino más bien cuando vemos al otro como NO DIGNO DE NUESTRO RESPETO.
Vivimos en una cultura donde el juicio es alentado y valorado, nos enseñaron a apuntar con el dedo e irrespetar aquel que aparentemente es diferente a nosotros, creamos barreras y muros para protegernos y atacar aquello que no resuena con nosotros desde nuestra percepción limitada y llena de miedo.
El juicio nos aliena, crea conflicto, separación y nos aleja de la posibilidad de unirnos y crear conexiones.
Sin embargo, hay una forma de usar el juicio para nuestro beneficio al generar una toma de consciencia hacia aquello que nos genera desprecio o rechazo.
Cuando identificamos la persona o la circunstancia que nos “saca de nuestro centro” nos preguntamos:
“Qué me está mostrando esta persona o situación?”
“Qué me está mostrando la vida en esta persona o situación?”
“Qué enseñanza hay detrás de esta persona o situación?”
“Qué parte de mí no ha sido observada que sale de forma agresiva cuando una persona o situación como esta se presenta?”
Si identificamos un patrón que se repite, ahí tenemos una enseñanza de gran valor que podemos abrirnos a recibirla, cuando soltamos la victimización, la soberbia y nos colocamos en el Adulto.
No te imaginas el gran alivio que se siente cuando comprendemos de donde proviene ese juicio, cuando lo abordamos y trascendemos.
Si quieres sentir paz interna, te puedo asegurar que a través de la práctica de este ejercicio cada vez que se te presente una situación en la que quieras juzgar y lo lleves a cabo, sintonizando, abordándolo y transformándolo, tanto tu estado interno como externo cambiarán para tu mayor beneficio y de los demás.
Conecta con tu mundo emocional
Cuando las emociones se presentan duran entre 1 a 2 minutos, la cuestión es que muchas veces nos quedamos pegados reviviendo emociones contractivas por horas, días, semanas o meses. Esto resulta realmente desgastante y nos hace entrar en un rol de victimización en donde nos vemos a nosotros mismos como indefensos e incapaces de salir de ello.
El cuerpo es la válvula de escape de las emociones, por ello es importante escuchar los mensajes del cuerpo que puede llegar a somatizar conflictos internos.
En ocasiones nos da pánico entrar en contacto con nuestras emociones porque no sabemos cómo abordarlas y sentimos que podemos llegar a hundirnos más. Es muy común sentirnos así, muy pocos de nosotros aprendimos herramientas de gestión emocional a temprana edad, pero ahora que somos adultos podemos integrar y aplicar formas de abordaje sencillas y prácticas que nos ayudarán a superar estados contractivos.
Cuando perpetuamos una emoción como la ira, la tristeza, el miedo, el desasosiego, etc. se crea un estrés fisiológico y un bloqueo a nivel energético.
En momentos cómo los que mencionamos anteriormente, podemos aplicar la técnica de liberación emocional (EFT) también conocida como Tapping, es una técnica de sanación que mediante el golpeteo manual en puntos específicos del cuerpo mientras te concentras en la emoción, creencia o situación, vas haciendo entre 2 a 3 secuencias que te permitirán reconocer, liberar y desbloquear.
Al realizar el Tapping usamos una frase, la más usada es:
"Aunque tengo este ..............., me acepto completa y profundamente"
Si deseas probarlo te recomiendo una hermosa mujer que ofrece en sus redes sociales pequeños ejercicios de Tapping que puedes aplicar en diversas situaciones, se llama Aurora Campusano @auroraeft.
Los hábitos que adoptamos pueden beneficiarnos enormemente tanto a corto cómo a largo plazo, depende de nosotros poner de nuestra parte e integrarlos en nuestro día a día para así poder transformar todo aquellos desafíos que suponen un obstáculo para nuestra paz interna.
Que tengas un hermoso día
Bendiciones