Un corazón coherente combinado con un cerebro coherente

“Cuando aprendemos a autorregularnos con un corazón coherente, combinado con un cerebro coherente, podemos sostener la imagen de nuestro futuro.”

— Dr. Joe Dispenza

Cuando habla de coherencia, Dispenza se refiere a un estado en el que nuestros procesos fisiológicos y nuestra atención están más regulados y sincronizados, en lugar de estar dominados por estrés, miedo, preocupación o reactividad.

Por ejemplo:

  • Tu mente dice: “Quiero construir una vida diferente”

  • Pero tu cuerpo está en miedo y tensión

  • Emocionalmente sientes: “No puedo hacerlo”

  • Y entonces vuelves a pensar y actuar desde los mismos patrones de siempre

Hay una especie de desacuerdo interno.

La coherencia sería crear un estado interno más estable desde el cual pensamiento, emoción y cuerpo puedan acompañar una misma dirección.

“Podemos sostener la imagen de nuestro futuro”

Sostener la imagen no significa simplemente imaginar algo durante unos segundos.

Significa poder sostener internamente una representación de aquello que queremos crear, incluso cuando todavía no existe externamente.

Por ejemplo:

“Quiero relacionarme de una manera más consciente”

“Quiero independizarme, crear mi propia empresa y hacer aquello que me apasiona”

Podemos imaginarlo mentalmente, pero si inmediatamente aparece miedo, desconfianza o la sensación corporal de “eso no es para mí”, esa imagen resulta difícil de sostener.

Aquí vendría revisar el porqué se generan sentimientos de desconfianza o miedo, ya que inconscientemente podemos estar siendo fieles a creencias heredadas que ya no son útiles para nuestro crecimiento y avance o incluso un tema de no merecimiento y autoestima.

Conviene preguntarnos: ¿Qué patrón estoy sosteniendo, con qué estoy resonando y qué nueva posibilidad soy capaz de sostener?

Cuando evidenciamos el patrón que se repite, que a su vez está conectado con una creencia y una emoción podremos tomar carta en el asunto y transformarlo, de modo que al haber una reconfiguración estaremos resonando con algo distinto en comparación a lo anterior, pudiendo sintonizar con otras posibilidades que se alineen con aquello que queremos experimentar.

Cuando conseguimos regularnos y entrar en un estado más coherente, podemos permanecer conectados con esa posibilidad sin que nuestras emociones habituales nos saquen inmediatamente de ella.

Porque no se trata solamente de pensar positivamente.

La idea sería más bien:

pensamiento → emoción → estado corporal → atención → acción.

Cuando esos elementos comienzan a apuntar en una misma dirección, la visión de futuro deja de ser solamente una fantasía mental y puede convertirse en una experiencia interna que orienta nuestras decisiones presentes.

Cuando Dispenza habla de “crear nuestro futuro”, no necesariamente significa que imaginar algo garantice que vaya a suceder exactamente como lo imaginamos. La parte interesante del concepto está en cómo nuestro estado interno condiciona aquello que somos capaces de percibir, sostener y hacer en el presente.

No basta con saber hacia dónde queremos ir; necesitamos crear dentro de nosotros el estado desde el cual podamos sostener ese camino✨

Que tengas un hermoso día

Bendiciones

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